Cuando alguien consigue el objetivo que se ha marcado, le queda un gran vacío por delante que solamente llena la llegada de un nuevo reto, si cabe más importante. El campeón de la Agrupación II en el Campeonato de España de Rallyes de Tierra vive, tras la consecución del título, un período de reflexión.

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Después de 10 años participando en el Nacional de Tierra, este madrileño afincado en la localidad toledana de Illescas ha visto cómo el fruto de su trabajo ha madurado. Gracias al apoyo de Fiat logró poner en carrera un Fiat Stilo, del que se encargó él mismo del mantenimiento y evolución. Un coche que le ha dado la satisfacción de lograr el título de campeón de dos ruedas motrices, gracias a la fiabilidad y a su rapidez en los tramos cronometrados.

Es tiempo de hacer balance de la recién terminada temporada, y de mirar a lo lejos, a ver si el futuro ofrece nuevos retos para el vigente campeón. Algo que no es nada sencillo si no se dispone de las ayudas necesarias para afrontar empresas de mayor envergadura.

¿Nos puedes hacer un resumen de la temporada pasada?
Una vez acabado el programa oficial de Fiat de 2005, hablamos con ellos para ver la posibilidad de quedarnos los coches, y nos respondieron afirmativamente, ofreciéndonos ayuda también para correr. Intentamos empezar con un coche más preparado, pero nos tuvimos que conformar con la base del de serie mientras seguíamos trabajando en el “proto”. En Alcañiz salimos después de estar sin correr un año y medio, dándonos cuenta que no salían los tiempos pensando que era por nosotros, pero lo que no funcionaban eran las suspensiones Barattero que llevábamos. En pocos tramos la ventaja que nos sacó Mateu fue irrecuperable, a pesar de que en la segunda parte del rallye lo intentamos y que acabamos segundos.

Entre la primera y segunda prueba intentamos hacer unos tests, pero rompimos una mangueta y mandamos la suspensión a revisar. En Granada volvimos a salir con las Barattero, y ya me di cuenta que el problema no era yo, porque el coche seguía sin funcionar bien en las zonas rápidas. De esta forma, decidimos no arriesgar y asegurar, para coger puntos de cara a la clasificación general, porque yo tenía claro que lo que me interesaba era ganar el campeonato, aunque fuera a costa de hacer segundos y terceros. Efectivamente, las suspensiones no estaban bien, porque las mandamos de nuevo a revisar y me dijeron que la compresión de los amortiguadores delanteros era la misma que la de un coche de serie.

La cosa cambió cuando decidiste hacer algunos cambios…
Sí, sí, a partir de aquí volví a montar los amortiguadores Proflex y a trabajar con mi preparador belga de siempre, con unos tarados que yo le indiqué. Con esto nos fuimos a Orense, y claro, aquello era otro coche, no tenía nada que ver con lo que había sido. Al principio fuimos tranquilos, intentando regular la suspensión a medida que avanzaba la carrera, y al final las circunstancias se pusieron a nuestro favor y conseguimos la victoria por tan sólo una décima.

Fue en Guijuelo cuando empezamos a correr de verdad, de hecho en los 2 primeros tramos ya teníamos bastante ventaja, pero en el tercero rompimos. Nos quedamos tirados por una tontería con la bomba de gasolina, a la que se le partió un manguito. A partir de ahí decidimos montar también el otro coche, porque con el que estábamos corriendo iba un poco justo de motor, ya que con 180 caballos, a pesar de que son tronadores y vibradores, el peso que teníamos, íbamos un poco por detrás de los coches de Mavisa.

Y fue en Andalucía cuando las cosas comenzaron a irte bien del todo…
En Écija, donde ganamos las dos carreras, salimos con el motor de 200 caballos, el que había llevado Enrique Sevilla, y la oferta de más potencia se notaba bastante. Las diferencias que sacamos al inicio, con unos tramos que eran muy rápidos, eran muy importantes, aparte de que nunca fui al límite, ni en este rallye ni en ninguno de la temporada. Yo siempre fui buscando acabar carreras porque mi meta era ganar el campeonato, por eso no tuvimos ningún susto ni ninguna salida de pista en todo el año.

Para acabar en Cáceres, salimos con la idea de ser prudentes, para después atacar en un tramo que yo tenía anotado muy bien. Pero allí ocurrió el lío con el muro que había tirado otro participante, y la neutralización de la especial. Tuve que reclamar porque me habían dado el tiempo del último que había llegado a meta, pero aún después de esto tuvimos el incidente con el agua, en donde se me paró el coche y perdimos más de un minuto, terminando terceros, que nos valía para ser campeones. Al día siguiente, con el título en el bolsillo, me apetecía correr de verdad, pero al inicio del segundo bucle se nos rompió la dirección asistida y teníamos por delante tres tramos sin asistencia. Hicimos lo que pudimos para acabar segundos, porque Bruguera también había abandonado.

¿Qué ha supuesto para ti ser campeón?
Una satisfacción personal para mí y para todo mi equipo. Era un objetivo primordial desde hace varios años, algo que me hacía mucha ilusión, porque mi objetivo había sido el de ganar, no carreras, que quizá sea más fácil, sino el campeonato. El triunfo ha sido de todo el equipo, como en los juegos de pareja, que se trabaja en equipo.

¿Cómo ves el nivel de pilotaje en el campeonato?
Creo que hay un buen nivel. Pero no es de eso de lo que se trata cuando quieres dar el salto al Mundial, por ejemplo, sino de los apoyos con los que cuentas, de la relación personal con gente influyente que te pueda echar un cable en el tema de patrocinadores.

¿Cambiarías algo del certamen?
Me gustaría que las ubicaciones de las pruebas las supiéramos con más antelación, de un año para otro, por ejemplo. Los rallyes seguirían siendo secretos si quisieran ellos, pero nos vendría muy bien para tener una previsión, e incluso para tratar de localizar posibles patrocinadores de la zona. No es serio que en el primer calendario de la temporada te pongan la fecha y una x, al menos si supiéramos la provincia, podríamos tener una oportunidad de buscar algún apoyo. Sabemos de la dificultad que ello implica, porque supongo que los contratos con los ayuntamientos son sólo anuales, algo que debería cambiarse si se quiere tener una prueba en el calendario durante varios años.

¿Qué es lo que te parece que está bien cuidado y cuál es la asignatura pendiente de la organización?
Una de las cosas que más me ha llamado la atención, negativamente, son los trofeos que entregan, algo que debería mejorarse notablemente. Tampoco me ha parecido bien la improvisación que se tiene ante determinados sucesos, como puede ser la anulación de un tramo. Pienso que hay que actuar más rápido, y no tener 30’ a la gente parada esperando a ver qué sucede. Por contra, el ambiente del campeonato me parece de lo mejor, la mayoría de la gente nos llevamos muy bien y no existen apenas problemas entre nosotros. El RACE hace un trabajo extraordinario y las localizaciones y los tramos me han parecido, este año, muy buenos.

El Fiat Stilo ha sido fiable, ¿cuáles han sido sus puntos débiles?
Después de los problemas con la suspensión en los primeros rallyes, que pudimos solucionar a tiempo, el principal escollo que debíamos salvar era el ya sabido del sobrepeso. Esto hace que se limiten mucho las prestaciones; todo lo demás lo veo muy fiable, de hecho, averías no hemos tenido apenas ninguna.

¿En qué porcentaje confías en tu copiloto?
Mi copiloto es mi mano derecha, sin él estaría perdido. Lo necesito mucho y me fío

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En mitad de la Bretaña francesa, a apenas treinta kilómetros de Rennes, entre una pista de asfalto, otra de autocross y alguna de karts existe una impresionante colección de automóviles de todas las épocas, donde podemos encontrar más de 400 vehículos y un buen puñado de Gr.B.

Bajo el nombre “Manoir de l’Automobile” se esconde un paraíso para todos los amantes del automovilismo y de los viejos cacharros en un pequeño pueblo de la Bretaña francesa. Y decimos todos, porque allí tienen cabida todas y cada una de las especialidades, modelos o actividad que nos guste en un aparato que lleve un motor y ruedas.

Si vamos de más antiguo a más moderno, existe una extensa colección de coches de época y una zona muy interesante donde se recrean momentos y lugares de años anteriores, con talleres, herramientas, maniquís…

Luego, a medida que vamos pasando por sus interminables salas, donde hay más de 400 vehículos en exposición, disfrutamos prácticamente de todos los modelos que nos podamos imaginar, organizados en marcas: desde Cadillac, Bugatti, Aston Martin, Ferrari, Jaguar, Lamborghini…, mostrando especial atención en lo referente a marcas francesas como Citroën, Peugeot, Renault, Simca… y una impresionante muestra de casi una veintena de Alpine, desde el M63 al A210.

Esto a lo que a vehículos de serie se refiere. Si bajamos una planta y pasamos a la zona más racing nos encontramos con el gran tesoro que más apreciaremos los amantes de la velocidad. Hay coches de carreras de todas las especialidades; desde resistencia hasta rallycross. Una de las cosas que más impresiona, aun conscientes de que estamos en TODO RALLYES, es una alucinante parrilla de salida de Fórmula 1 con nada menos que 18 monoplazas alineados, como si de un Gran Premio se tratara. Son bólidos de todas las épocas, entre las que encontramos un Ferrari Turbo de 1983, varios Ligier, Lola, McLaren, Williams y, por supuesto, un par de Renault de los ‘80, cuando iban pintados de amarillo, negro y blanco. Una auténtica gozada para disfrutar a un metro de nuestros ojos hasta para los más radicales de las cunetas.

Caballos a raudales
Pero como no podía ser menos, los coches más bestias, las máquinas más potentes que marcaron una era en el Mundial de Rallyes, también tienen su sitio en la “manoir”. Nada menos que ocho Gr.B, un Audi Quattro S1, el Citroën BX 4 TC, un Peugeot 206 T16 Evo2, dos Lancia, un 037 y un S4, un MG Metro 6R4, un Ford RS 200 y un “culogordo” que nos tocará la fibra, el de Maxi de Sainz y Boto.

En fin, salas y salas para deleitarnos, pasarnos horas viendo tanto los coches como los vídeos, las piezas o los dioramas que comprenden prácticamente toda la historia del automóvil.

Pero además, si no nos conformamos con ver, podemos pasar a la acción en alguna de las pistas que completan la instalación. Hay un circuito de rallycros, una pista de asfalto y más de un trazado de karts para hacer manos. Allí realizan diferentes cursos de copilotaje o ponen a tu disposición una buena parrilla de vehículos por si tenemos el dinero y las ganas de matar el gusanillo de pilotar un Subaru Impreza STI, un Porsche GT3, un Lamborghini Diablo SVR, un Ferrari 360 Modena o un Dodge Viper GTS, entre otros.

En fin, un buen lugar para pasar un rato inolvidable viendo la colección e incluso darnos un paseo en un aparato, si nuestro bolsillo nos lo permite.

Ya está todo listo para la próxima temporada. Cuando aún siguen calientes los turbos de los WRC del Rallye de Gales, los nuevos equipos ya han presentado sus escuadras y realizan tests sin parar de cara a una interesante temporada.

Sin descanso, así podríamos titular la temporada 2007, pero para qué vamos a negadlo, ya tenemos ganas de que comience. Respecto al año pasado, hay varios cambios que sobre el papel harán muy interesante el principio de temporada, por lo menos hasta saber dónde se sitúa cada uno. Y una pérdida importante, Xevi Pons no estará en ninguno de los equipos inscritos en el Mundial.

 

Tres serán este año los equipos oficiales que luchen al máximo nivel: Citroën con el nuevo C4, Ford con su competitivo Focus y Subaru con un Impreza a mejorar. Luego están los semioficiales o privados, o como los queramos llamar, es decir, los que el año pasado eran M2 y ahora son Manufacturer Teams (MT), entre los que encontramos a OMV Kronos con Stohl y Carlsson, dos equipos Ford, el conocido Stobart con Henning Solberg, Wilson y Latvala, y el Munchis Team, con Pérez Companc y Juan Pablo Raies. La última sorpresa ha sido el regreso de Mitsubishi, aunque con un MT, “subvencionado” por el piloto de Emiratos Árabes, Khalid Al Qassimi, y con Gardemeister como compañero de equipo.

Nuevas carreras
El nuevo sistema de la FIA de ir rotando una serie de rallyes que no son “top” comienza este año, y así Turquía, Chipre y Australia dicen adiós al Mundial de momento, siendo bienvenidas Noruega, Portugal e Irlanda. Una prueba de invierno y una más de asfalto, con lo que ya son cinco las citas sobre esta superficie.

El descanso gordo de las pruebas se hará de nuevo entre junio y julio, entre Grecia y Alemania, y la temporada se estira una vez más hasta el mes de diciembre con el Rallye de Gales.

En fin, novedades en los coches y en las pruebas, con Sordo como piloto oficial Citroën y la posible aparición de Suzuki a mitad de año. No pinta mal la cosa. Seguro que nos divertiremos.

Citröen Sport

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La marca francesa regresa al Mundial de forma 100% ofi cial, después de pasar un año solapada en Kronos. Su vuelta vuelve a hacer temblar a todos, pues, a falta de comprobar el rendimiento de su nuevo C4 WRC frente al crono, ya son considerados favoritos.

De hecho, son los únicos que estrenan coche, y parece ser que el C4 es tan competitivo como el Xsara, aunque su mayor tamaño hace que sea más estable en zonas rápidas, pero tenga más problemas en lo revirado. Conociendo cómo funciona Citroën, si no es ya un coche ganador, que lo sea será cuestión de tiempo.

Para ello, cuentan con el mejor piloto, o eso dicen sus últimos tres campeonatos consecutivos, pues Loeb no ha tenido rival este año, hasta que se rompió el brazo. Y, cómo no, el segundo de a bordo es nada menos que nuestro querido Dani Sordo. Con un contrato para tres años, el cántabro ha conseguido un sueño: ser piloto ofi cial en uno de los mejores equipos del Mundial. Este año ya ha demostrado lo que es capaz de hacer en los rallyes que conoce, y su rápida adaptación a los que no conoce, por lo que en esta temporada que viene tendremos en él un favorito para subir al pódium.

BP-Ford World Rallye Team
Con el ansiado título de Marcas, Ford ha recibido por fi n un premio por su dedicación a los rallyes. La verdad es que el año lo han planteado muy bien, y el nuevo Focus se ha mostrado muy competitivo, siendo posiblemente el coche a batir en 2007, al menos hasta que el C4 esté a punto. Prueba de que el Focus va como un obús es que hasta mediados de año no piensan sacar una evolución más.

En cuanto a sus pilotos, posiblemente no haya en el mercado una opción mejor: Marcus sigue siendo Marcus, y cuando no ha estado Loeb, ha ganado con una mano atada a la espalda. Ése precisamente volverá a ser uno de los duelos de la temporada: Loeb versus Gronholm. Mientras, Hirvonen ha tenido un año muy regular, y excepto cuando le han dado rienda suelta, ha acabado casi todos los rallyes, aportando unos valiosos puntos para la marca. En fi n, que por qué cambiar una cosa cuando funciona. Éste puede ser desde luego el año de Ford y Gronholm, a nada que en Citroën se despisten a la hora de coger el ritmo al C4.

Subaru World Rallye Team
El equipo japonés es hoy por hoy el patito feo del trío oficial. Su último año no ha sido precisamente para tirar cohetes, y el nuevo Impreza en vez de un paso adelante parece que lo dio hacia atrás. La verdad es que la temporada 2006 ha sido aciaga para los azules, pero lejos de tirar la toalla se reivindican como el gran equipo que siempre han sido y tiran para delante con algunas mejoras en el Impreza, que se esperan para marzo.

La gran novedad serán los neumáticos, debido al abandono de Pirelli. En Subaru se han visto obligados a recurrir a BFGoodrich. Eso tiene dos caras, ya que tendrán los mismos neumáticos que los demás y se podrán medir en ig

OMV Kronos Rallye Team
La trayectoria de la petrolera austríaca corre paralela a la de su piloto, Manfred Stohl, y tras un año de paso por Bozian con un Peugeot 307 WRC, vuelve al equipo de 2005, con el que cosechó sus primeros éxitos. Kronos se ha decantado de nuevo por Stohl, dejando de lado a Pons, y volverá a llevar los viejos Xsara WRC a lo largo de todo el campeonato. Un segundo Citroën estará en manos del sueco Daniel Carlsson, con el que disputará diez carreras. El Xsara ha demostrado su fiabilidad y velocidad, por lo que a principios de año puede dar alguna sorpresa. De todas formas, Manfred seguirá jugando su baza de la regularidad, lo que puede volver a colocarle en más de una ocasión en el podio. Carlsson puede realizar muy buen papel en su primera prueba, Suecia, ya que el año pasado con un Mitsubishi consiguió ser tercero.

Mitsubishi
A falta de conocerse todavía el nombre oficial del equipo, Mitsubishi ha decidido regresar como equipo MT, gracias al apoyo de los Emiratos Árabes a través del piloto Khalid Al-Qassimi, campeón de Oriente Medio en 2005. Esta vuelta se supone que es una pretemporada para su anunciado regreso de forma 100% oficial en 2008. Para este año, contará con los antiguos Lancer WRC05, que podrán actualizarse con algunas de las piezas que tenían preparadas para 2006, antes de la disolución del equipo. Tienen programados doce de los 16 rallyes, y acompañando al piloto árabe en todas las pruebas se encontrará Toni Gardemeister. Es una incógnita el grado de competitividad que pueden tener los Mitsubishi, pero si antes, de forma totalmente oficial, no daban pie con bola, difícilmente ahora podrán ser punteros, aunque será otro de los equipos que cambien las Pirelli por BFGoodrich.

Stobart M-Sport Ford Rallye Team
Malcom Wilson les saca beneficio a los Focus hasta de debajo de las piedras. Este año no es que haya un segundo equipo Ford, es que hay dos. El Stobart repite con su hijo Matthew, que correrá los 16 rallyes (será que los mete como gastos), y un viejo conocido, Henning Solberg, que, cansado de dar volteretas con el 307, se sentará en un Focus, que es más redondito, aunque seguirá con el patrocinio de Expert. El noruego ha ido más allá y ha hecho firmar a la cadena de electrodomésticos por dos años. Pero habrá un tercer coche, el del joven finlandés Jari-Matti Latvala, que correrá diez pruebas a bordo de un Focus. Los Ford son, sobre el papel, los mejores vehículos para sentarse la próxima temporada, pues no en vano son los únicos WRC que han seguido evolucionando este año y es el coche de alquiler de última factura.

Munchis Ford World Rallye Team
Tanto les gustaron a los argentinos las pruebas que corrieron el año pasado, que de cara a la temporada 2007 se han liado la manta a la cabeza y se han montado un equipo con el amigo Wilson. Así, Pérez Companc y “Chancho” Raies pilotarán sendos Ford Focus WRC a lo largo de diez rallyes del campeonato. Sus actuaciones no han pasado de discretas, por lo que imaginamos que, al menos, se lo pasarán de miedo corriendo un Mundial al máximo nivel con Mart

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Más de trescientas solicitudes, ciento cincuenta candidatos, quince preseleccionados, seis finalistas y un solo ganador, Francisco Cima. Éstos son los números que resumen lo que ha sido la primera edición del programa “¿Quieres ser piloto?” que puso en marcha la empresa Rallycar y que ha resultado todo un éxito, pues el elegido ha terminado siendo además campeón de España Júnior.

A finales del año 2005 surgía la idea de llevar a cabo un proceso de selección con el objetivo de darle la oportunidad a un joven de entre 18 y 25 años, sin experiencia en el Nacional, de integrarse en cinco carreras con el equipo Rallycar y disfrutar de la conducción de un coche de rallyes, sin tener que preocuparse más que de aprender y disfrutar de la experiencia. Esto prometía más adrenalina y emoción que pasearse por una tienda erotica con un cheque en blanco.

Así se puso en marcha este proyecto, cuyo último objetivo no era otro más que el de promocionar un deporte, como es el del automovilismo, que no está al alcance de todos y dar la ocasión a un joven talento de poder demostrar sus capacidades al volante de un coche.

Llegaron más de trescientas solicitudes, con representación de prácticamente todas las comunidades autónomas españolas. Rallycar se vio desbordado por el número de solicitudes, y decidió aceptar únicamente ciento cincuenta, para poder realizar así de una forma más exhaustiva el proceso de selección.

Éste se compuso de dos fases. En la primera de ellas, los aspirantes debieron superar un examen teórico y otro práctico. En el teórico, junto con preguntas de cultura general, se comprobó cuáles eran sus conocimientos sobre el mundo de los rallyes.

La práctica consistió en un sencillo circuito, donde Alberto Hevia, Pedro Burgo y Germán Castrillón comprobaron sus habilidades al volante.

Fruto de esta primera selección, siguieron adelante un 10% de los aspirantes, quedando de esta forma quince para la segunda fase, en la que los candidatos debían realizar una entrevista personal y un circuito más exigente, llevando de copilotos nuevamente a Hevia, Burgo y Castrillón. Tras estas pruebas, seis pilotos pasaron a la final, que consistió en volver a correr por el mismo circuito, aunque en esta ocasión solos, para que los examinadores pudieran comprobar desde fuera sus dotes al volante.

Cima, el elegido
De todo ello, salió seleccionado el joven Francisco Cima, ovetense de 18 años, estudiante de Ingeniería y procedente del mundo del motociclismo. No es otro que el hijo de Kiko Cima, ganador de varias Copas Renault y piloto oficial de la marca a principios de los ’90. El joven piloto, en principio, participó en cinco pruebas a bordo de un Fiat Punto HGT. Al Rallye de Narón, puntuable para el Campeonato Gallego, se unieron los rallyes del Nacional Cantabria Infinita, Rías Baixas, Ourense y Ferrol.

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Además, complementó este proyecto con la participación en el Desafío Peugeot Auto Nalón, a bordo de un 206 XS, en el que también contó con la ayuda y el asesoramiento de Rallycar. Para finalizar la temporada, y de cara a lograr el objetivo del Campeonato Júnior, participó en el Rallye Costa Brava, encuadrado dentro del Desafío Peugeot Nacional.

Demostrando una madurez y un comportamiento impropios de su edad, supo aprender y jugar la carta de la regularidad, lo que le valió para puntuar en todos los rallyes, a excepción de uno por avería mecánica, y conseguir el título de campeón del Trofeo Júnior de Rallyes. En las pruebas asturianas, aprovechando su mayor conocimiento, también demostró una gran velocidad, luchando por la victoria en su Copa de Promoción en todos y cada uno de los rallyes, y consiguiendo hacerse con el subcampeonato del Desafío Peugeot Asturiano.

Como premio a esta gran temporada, ha sido elegido por el RACC para que sea uno de sus pilotos en el Campeonato de España de Rallyes 2007.

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